Laurymar Uzcátegui: ¿Cómo escoger un consultor jurídico?
Para
las empresas en la actualidad, la figura del consultor jurídico ha
cobrado cada vez más importancia. En un mundo tan aceleradamente cambiante, las
empresas ya no cuentan con tiempo ni pueden darse el lujo de esperar que se
produzcan problemas legales y tener que paralizar procesos para remediar
conflictos con las leyes y
los trámites de ley,
a veces engorrosos y que impiden el crecimiento de negocios y emprendimientos.
Es
por eso que las empresas recurren con más frecuencia a los servicios de
los asesores o consultores jurídicos como
medida preventiva y con la intención de adelantarse a futuras trabas por
conflictos legales.
En
verdad, cualquier compañía puede necesitar asesoría de este tipo si quiere
garantizar una correcta y eficiente operatividad bajo las leyes de cada país,
pues es muy difícil para las empresas estar cabalmente informadas sobre las
novedades en materia legal. Después de todo, se trata de un área que cambia con
cierta periodicidad y en consonancia con las circunstancias políticas y
sociales que vive cada nación en particular.
Entonces,
la labor del consultor
jurídico es esencial teniendo en cuenta las numerosas
actualizaciones y cambios legislativos a los que se enfrentan las empresas.
El consultor jurídico es,
en pocas palabras, una especie de enlace de los empresarios con las normativas
y los órganos de justicia que regulan el ámbito donde se desenvuelven.
Este
profesional es, la mayoría de las veces, una figura externa a la organización,
que se contrata durante un tiempo determinado.
Cuando
una empresa decide elegir una asesoría, busca solventar algún problema y
necesita consejo para orientar sus pasos. Y para conseguir los mejores
resultados no hace falta que se contrate los servicios de los asesores muy
costosos y demasiado experimentados, sino profesionales capaces y adecuados
para los asuntos que atañen directamente a las empresas.
Y
para elegir un consultor
jurídico deben tomarse en cuenta algunos elementos.
Claro
que este debe tener una comprobada experiencia, lo que no implica que tenga
mucha trayectoria, y menos que sea muy solicitado, pues un profesional
demasiado ocupado no podrá resultar conveniente por su disponibilidad para
atender las necesidades de asesoría.
También
es fundamental solicitar referencias sobre el asesor jurídico que
se va a contratar, y nadie mejor para esto que los clientes a la hora de dar
una visión sobre sus servicios.
El asesor jurídico debe
estar disponible para la empresa y comunicar los avances de las gestiones, así
como encontrarse presto para responder a las inquietudes del cliente.
Antes
de buscar a un profesional en esta área, es importante que la empresa sepa
también lo que necesita y lo que espera obtener de la asesoría jurídica.
Y
si se trata de un trabajo temporal, es indispensable saber cuánto se cobra y el
tiempo que tomará el trabajo.
Es
recomendable también, antes de contratar un asesor jurídico, hacer
una pequeña investigación virtual para asegurarse de que no se está contratando
un profesional inhabilitado o con problemas por solventar que le impiden
ejercer su función y todas las competencias para las cuales se requiere su
trabajo.


