Op ed. Esto es lo que hay, y va a peor
Por Jesús Alfaro Águila-Real Tres observaciones sobre por qué el nivel medio de las publicaciones jurídicas de los académicos ha decaído. 1. Los trabajos dogmáticos deben estar redactados con claridad y respetando las reglas gramaticales. El texto tiene que ser discutido en seminarios y congresos y revisados tras dicha presentación por alguien que escriba bien. Sólo se aprende a escribir bien si se leen muchos textos bien escritos (o se recurre al ChatGPT para que los revise). Detrás de cada joven profesor que escribe mal hay un catedrático que escribe peor o que incumple sus obligaciones. Las editoriales jurídicas españolas son las propias de un país subdesarrollado y no aportan valor. 2. Han de evitarse los trabajos descriptivos. Los juristas académicos no estamos para describir la ley ni resumir sentencias. Los que aplican el Derecho están inundados de información. Detrás de cada trabajo que resume la última Ley, Directiva o producto del soft law hay un joven despist...